Las escaleras levadizas suelen ser las más apropiadas para el aprovechamiento de los diferentes niveles, ideales para situaciones con poca disponibilidad espacial.
Este modelo se caracteriza por estar realizado íntegramente en metal. Conformado por dos ejes laterales, los peldaños con dibujo antideslizante se encuentran soldados a una serie de ménsulas generando una estructura confortable. La baranda cuenta un diseño sencillo. La misma está constituida por dos tubos circulares de acero y posee un sistema mecánico de tensores que eleva la estructura hasta quedar en posición perpendicular. Este sistema regula la disposición de la escalera para aprovechar el espacio en sus diferentes alturas.